Comienzo a correr como si corriendo sin parar se fuese a gastar el dolor que llevo dentro,
como sin con cada paso dejara atrás un poco de ese peso que no me deja respirar.
No sé donde ir, solo sé que no puedo detenerme,
pues en el momento que lo haga recuperaré la conciencia de mi dolor.
¡Que confusión! que terrible es vivir esto que estoy viviendo y no encontrar respuestas.
Miro al cielo esperando ver una señal y me vuelvo rápidamente
esperando agarrar desprevenido a mi ángel guardián,
pero no lo veo y me siento con más ganas de correr como
si en algún momento del camino lo fuera a encontrar.
Me siento cansada pero ello no mitiga mi dolor.
Quisiera encontrar algo que me haga perder la conciencia, que me aisle de la realidad.
Me avergüenza reconocer que he pensado en soluciones drásticas,
mi mente de la cual me sentía orgullosa ahora esta nublada,
se que en alguna parte esta la respuesta pero no la encuentro.
Sigo corriendo, mis energías comienzan a agotarse, no puedo detenerme,
no puedo!!! necesito continuar hasta que en algún momento me de cuenta de que
he olvidado porque comencé a correr.
Me siento abandonada,nadie sabe que sufro?.
En algún momento alguien se dará cuenta que lloro? me detendrán para ayudarme o
para ofrecerme ese abrazo que necesito tanto?
pero sé que la solución tengo que encontrarla yo...
Lo inevitable llega, debo detenerme y al hacerlo me doy cuenta que el dolor sigue ahí
y ahora tengo que emprender el camino de regreso,volver a la realidad...
miércoles, 5 de noviembre de 2008
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