Indiscutible... yo te hice.
Yo, creadora de aquellas sensaciones que no volverás a sentir.
Te hice, figurilla, y le di forma a tus brazos para que cobijaran mis sueños.
Te hice un trono y barnicé tu rostro de las expresiones que tenía el mío.
Con mis uñas dibujé los surcos por donde navegaron mi decencia y tu desafío
tomados de las manos y se encontraron en el vértice de miradas seductoras,
insinuantes.
Yo te hice fuerte.
Te hice tierno, semejante a un niño, para malcriar tus berrinches, para acariciar
tus fracasos y convertirlos en potentes impulsos que cargarías en tu tránsito.
Yo te fabriqué como a un ídolo de barro, posando mis dedos suaves mientras
giraba el torno de la vida, dándote forma a mi capricho, haciendo que encajaras
perfectamente en mi.
Yo, la artífice de todo lo hermoso que hice de ti, dueña de esa pieza única,apoyo
mis dedos en esa húmeda imagen que representas y que nunca se ha de secar y,
observando la imperfección de mi propia obra, decido apretarla contra el mesón
de mi desilusión.
Yo, la artesana, con mis dedos deshago tu figura y acabo de una vez con tu
pobre imagen...
jueves, 4 de septiembre de 2008
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